jueves, 5 de enero de 2017

Crema de batata o boniato con leche de coco

El otro día tenía unas batatas por casa, que siempre las suelo hacer al horno como si fueran patatas fritas o en la hervidora a modo de batata asada, que está deliciosa, pero tenía frío y quería innovar con algo y buscando por Internet y salió esta crema de batata o boniato y leche de coco. Acabo de volver hace poco de viaje de Sri Lanka y allí usan un montón el coco para todo, por lo que cuando vi la receta de El Comidista que incluía Batata y leche de coco, me dije, esta está pensada para mi!!! Por cierto, cuando voy de viaje a algún país me gusta hacer un curso de cocina típica de allí, creo que es una genial forma de conocer un poco más la cultura y las tradiciones del país. En Sri Lanka la palabra clave es el curry, por lo que aprendimos hacer nuestra propia mezcla de especias para el curry, que es distinto al de la India. Y a partir de ahí hicimos unos cuantos platos de curry diferentes. Bueno , que no me enrollo más que yo hoy os quería poner la receta de la crema de Batata con leche de coco que espero que os guste.

Ingredientes
  • 1 chorrito aceite girasol
  • 1 tsp o cucharadita de comino en polvo
  • 1 tbsp o cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 o 2 guindillas
  • Zumo de media lima
  • 800 gr de boniatos o batatas peladas
  • 1 litro de caldo de pollo
  • 1 lata de leche de coco (400 ml)
  • 1 tbsp de panela o azúcar moreno
  • 1 pizca de sal
  • Ciltantro
  • Pimienta molida

Nos ponemos manos a la obra
En una cazuela, donde luego vaya a caber todo, se pone el aceite comino, guindillas y jengibre a dorar un poco. De Guindilla depende de si te gusta poco, medio o muy picante, eso al gusto del consumidor. Con dos sale un pelín picante y con una casi nada picante. Mientras se dora, pelamos las batatas y las cortamos en trocitos, cuanto más pequeños, antes se harán. 
Cuando ya esté dorado, echamos las batatas junto con el zumo de meda lima y se remueven hasta que estén blanditos. Como os decía, esto depende del tamaño de los trozos de la batata.

Cuando esté blandita, echar la leche de coco, el caldo de pollo, el azúcar y la sal y dejar cocer 10 minutos todo juntos.

Luego, sacar la guindilla o dejarla, según queráis más o menos picante, y con una batidora batir hasta que quede sin grumos.
Al servir poner por encima un poco de pimienta recién molida y de cilantro recién cortado.


miércoles, 4 de enero de 2017

Panettone sencillo pero delicioso

Tenía por casa desde hace tiempo unos moldes de Panettone y este ha sido el año que he decidido darles uso y que acierto!!! Ha quedado buenísimo!!! Hay moldes de papel de distintos tamaños de un solo uso, los hay también de acero desmontable, te lo puedes hacer casero, así que no hay excusa para no hacerlo. En casa no nos gustan mucho las frutas ni en el Panettone ni en el Roscón, por lo que lo hice con gotitas de chocolate. El Panettone es más pan que bizcocho, aunque no lo parezca, por lo que se usa levadura de panadería y no la química y harina de fuerza y tenemos que hacer los levados para que quede rico y esponjoso. Es muy fácil de hacer, lo único que se necesita es tiempo y paciencia para dejar que crezca bien la masa para que luego esté muy tierno.

Ingredientes:


  • 140 ml de leche
  • 25 gr de levadura fresca o 8 gr de levadura seca de panadería
  • 2 huevos talla L
  • 120 gr de azúcar
  • 120 gr de mantequilla
  • 1 tsp o cucharadita de vainilla
  • 1 ½ tsp o cucharadita de agua azahar
  • La ralladura de 1 naranja
  • 500 gr de harina de fuerza
  • 1 pizca de sal
  • 150 gr de gotitas de chocolate
  • 1 huevo batido para pintar el Panettone
  • 1 molde de Panettone de kilo. El que utilice yo es de papel 17 cm de diámetro de la base y 11 cm de alto

Nos ponemos manos a la masa
Lo primero que hacemos es calentar un poco la leche para quitarle el frío y dejarla tibia, unos 30ºC. 
Ponemos la leche en un bol donde vamos a batir y amasar todos los ingredientes, en mi caso lo amasé a máquina. 
Añadimos la levadura, yo he usado la fresca, la desmigamos frotándola entre las manos y la mezclamos con la leche. No vale los polvos de hornear, los que son tipo Royal. Añadimos los huevos y el azúcar los batimos. 
Derretimos la mantequilla, pero que no esté muy caliente, con que esté derretida vale. Mezclamos la mantequilla con el resto. Ahora añadimos la ralladura de la naranja, el agua de azahar y la vainilla, yo uso en pasta que me gusta mucho, pero también en liquido vale, lo importante es que de sabor.

Una vez que está todo bien mezclado, tamizamos la harina y la echamos junto con la sal. Para tamizar, se puede con un tamizador o con un colador, que es como lo suelo hacer yo, me parece que se hace más rápido, con el tamizador tardo un montón. Cuando lo quiero bien tamizado, lo que hago es pasarlo 3 o 4 veces con el colador. Pero para esta receta con tamizarlo una vez basta. 
También podemos esperar a echar la sal cuando ya tengamos mezclada la harina. La sal si entra en contacto con la levadura hace que deje de actual, pero al estar ya desecha con el resto de líquidos y la sal echarla mezclada con la harina no hay problemas, pero si queremos estar más seguros, se puede añadir una vez que hemos mezclado todo.
Ahora toca amasar, yo con la maquina amaso con el gancho primero a velocidad lenta y cuando ya se mezcle la harina a velocidad media durante 15 minutos. Hasta que quede lisita y no pegajosa. Que se haya desarrollado el gluten y se pueda hacer la prueba de la membrana. Estiramos un poco la masa formando una membrana finita y vemos que se puede hacer. Sino amasamos un ratos más.

Si no tenéis máquina que os ayude a amasar, toca amasar a mano. Como es un tiempo, ir haciendo pausas, amasar 5 minutos y dejarla reposar otros 5 minutos, el reposo amasa solo. Veréis que cuando la volvéis a amasar después del reposo ha cambiado un montón la textura. Repetir este proceso unas 3 veces, hasta que veáis que esta lisita y se hace la prueba de la membrana correctamente.
Estiramos la masa con las manos haciendo un rectángulo y echamos las pepitas de chocolate cubriendo toda la masa. 
Enrollamos la masa para dejarlas por dentro y hacemos una bola con la masa. La ponemos en un recipiente y lo tapamos con un plástico o un gorro de ducha, que con la goma cierra muy bien. 
Dejamos reposar a una temperatura entre 22ºC y 30ºC hasta que doble su volumen, que son unas 2–3 horas. Si lo dejamos a menos temperatura de 20ºC la levadura no empieza a actuar y no va a subir la masa. Luego el tiempo final depende de la temperatura que tengáis en la habitación que lo dejéis.

Un vez que ha levado, la sacamos del bol y la desgasificamos para quitarle las burbujas de aire que tiene dentro, volvemos hacer una bola y lo ponemos dentro del molde del Panettone. Volvemos a tapar con plástico y otra vez hasta que doble su volumen unas 2-3 horas a 22ºC - 30ºC.
Un vez que haya doblado un volumen, precalentamos el horno a 180ºC. Batimos un huevo y pintamos con cuidado el Panettone para que no se baje. En el centro le hacemos una cruz con un cuchillo muy bien afilado.
Cuando el horno esté caliente, lo metemos en la parte más baja del horno y lo dejamos 45 minutos con calor arriba y abajo. 
Hay que estar atentos, ya que por lo menos a mí a los 15 – 20 minutos, ya toma un bonito color dorado por arriba y si lo dejo más tiempo se me quema, por lo que le poso sobre la parte de arriba un papel de aluminio para que se siga haciendo por dentro, pero no se queme por arriba. A los 45 minutos, pinchar un palito de madera largo en el centro y si sale limpio de masa es que ya está hecho, sino, dejad un rato más hasta que salga limpio.
El truco para que quede esponjoso es que una vez que lo sacamos del horno, lo dejemos enfriar boca abajo colgando, no apoyando. Para ello, Pincho unos palitos de brocheta por la parte de abajo del molde y lo cuelgo así hasta que esté completamente frío. Yo pongo dos sillas, respaldo contra respaldo y lo dejo enfriar así.

Cuando ya está frío, quitamos las brochetas y ya lo podemos disfrutar!!

Algunos apuntes o trucos

Levado en el horno
El levado el que suba la masa con el tiempo por la acción de la levadura. Para ello es necesario un ambiente cálido, entorno a los 22ºC que es a la temperatura que empieza a actuar la levadura. Si no tenemos ese calor en casa, se puede encender el horno, llevarlo como mucho a 30ºC, apagarlo y meter la masa dentro con él cerrado. Así conserváis una buena temperatura. No hay que intentar acortar tiempos poniendo el horno a más temperatura, ya que fermentaremos la masa y cuando lo metamos a hornear se nos bajará. Como ya dije, no es difícil, pero necesita su tiempo.

Levados nevera o hacerlo en dos días
Como al final son un montón de horas lo que se necesita para elaborarlo, se puede parar en alguno de los levados y dejarlo para el día siguiente. Tanto en el primer, como en el segundo levado, cuando vemos que la masa ya empieza a subir, pero sin que llegue a crecer mucho, lo podemos meter en la nevera y como ya ha arrancado el trabajo de la levadura, seguirá subiendo poquito a poco en la nevera. Al día siguiente se saca de la nevera, se deja atemperar una media hora y luego se continua por donde nos habíamos quedado. Como digo, se debe meter en la nevera una vez que empieza a subir, si ya ha subido y lo metemos en la nevera, ese levado ya no servirá, ya que veréis al día siguiente que la masa se ha bajado.

Qué tierno!! 
El truco para que quede blandito y tierno es dejarle bien los tiempos de levado, dejarle su tiempo para que suba y usar la harina de fuerza. La levadura también es importante, como os decía, es la levadura fresca de panadería que la podéis encontrar en los supermercados en la zona de refrigerados. También podéis usar la levadura seca de panadería, hay que poner un tercio menos que respecto de la fresca. Lo que si os digo es que la seca es más lenta, tendréis que esperar más en los tiempos de levado. La Royal o polvos de hornear no vale.

Agua de Azahar 
El agua de Azahar ya se puede encontrar en muchos sitios como supermercados, con esto de que se ha puesto de moda la repostería ya se ven los ingredientes por más sitios. El agua de Azahar también lo puedes conseguir en herbolarios, tiendas marroquíes e incluso en farmacias. El de las farmacias, aseguraros que es apto para consumo. Antiguamente se usaba para problemas en la piel, dolores de tripa, dolores menstruales, ... Este es más concentrado y dicen que es mejor que el que se encuentra en supermercados, quién ha usado los 2 dicen que no hay comparación. A mi me gusta mucho el que compro en la farmacia, que aunque es más caro, es el que compro. 

Conservación
Yo una vez lo hago, lo meto en una bolsa de celofan o una de plástico. También lo que hago es si veo que en dos o tres días no me lo voy a comer, lo corto en raciones y lo congelo en bolsitas y queda de maravilla.

Cucharadas, cucharaditas,…¡Qué lio!
En España hablamos de cucharadas y cucharaditas alegremente y cada uno en casa vemos que la cuchara de sopa tiene  un tamaño diferente, por no hablar de las de postre! Eso en muchas recetas americanas que veréis lo tienen mejor montado y hablar de teaspoon (tsp), que sería nuestra cucharita de postre y tablespoon (tbsp), que sería nuestra cuchara de sopa. Ellos realmente tienen cucharas que venden con el tamaño exacto, la verdad es que ya se ven en bastantes sitios por España, por lo que si buscáis un poco seguro que las encontráis y si no en alguna tienda dedicada a temas de repostería las tienen seguro y también en las tiendas de chinos grandes. Yo siempre uso estas, así me aseguro que siempre echo la misma cantidad una vez que encontré el punto que me gusta.

jueves, 4 de agosto de 2016

Bizcocho de Plátano y Nueces (Banana Bread)

Esta receta es muy popular en Estados Unidos, es el conocido como pan de plátano o  banana bread. Es muy útil para cuando tenemos plátanos que ya están muy maduros y hay que darles salida.



Ingredientes:

  • 75 gr mantequilla pomada, es decir, a temperatura ambiente
  • 60 gr azúcar moreno o integral
  • 50 gr azúcar blanca
  • 2 huevos
  • 4 plátanos muy maduros (aunque se ven verdes en la foto, están por dentro blanditos y pasados)
  • 225 gr harina de trigo
  • 15 gr levadura o bicarbonato
  • 60 gr nueces


Nos ponemos manos a la obra

Lo primero ponemos a precalentar el horno a 180º con calor arriba y abajo.
En un molde para hornear el bizcocho lo untamos de mantequilla por dentro. Un truco para luego desmoldar cómodamente el bizcocho es cortar un trozo de papel de horno de manera de cubra el fondo y sobresalga por los lados (a lo largo).



En un bol batimos la mantequilla junto con el azúcar integral y blanco hasta que se quede la mezcla un poco blanquecina. Añadimos los huevos y seguimos batiendo. 



Después machacamos con un tenedor o con la propia varilla de batir los plátanos de modo que no quede un puré homogéneo, sino que se queden grumitos y lo mezclamos con el resto.




En la mezcla que tenemos añadimos la harina junto con la levadura o bicarbonato tamizándolo con un tamizador o con un colador y lo vamos mezclando poco a poco y con cuidado, para no machacar de todo el plátano, de manera que se integre y no se vea harina. Ahora echamos las nueces, cortándolas en trozos como te apetezca encontrártelos, más grandes o más pequeños. A mi me gustan trozos grandes (una nuez en unos 5 o 6 partes) para encontrártelos en el bizcocho.



Echamos la mezcla en el molde y metemos en el horno en la parte baja del horno durante 40 minutos. 



Aunque esto depende un poco de cada horno. A los 40 minutos pincha un palillo y hasta que veas que sale limpio.



Se saca del horno, se deja enfriar un poco y tiramos de los lados del papel de horno para sacarlo del molde. Una vez fuera, quitamos por completo el papel y lo ponemos a enfriar en una rejilla.

Algunos apuntes o trucos

Las nueces se pueden cambiar por otros frutos secos o por trocitos o pepitas de chocolate o mezcla de ambas. Pero nunca echar más de 60 gr que sino queda con demasiados tropezones.

Si queréis, antes de echar los frutos secos o el chocolate, echadlos en la harina, sacadlos y luego reservar para echar al final. Esto hace que no se bajen al fondo cuando se haga.

Una vez que el bizcocho está frio se puede congelar en porciones y luego ir sacándolo cada vez que queramos un trozo, queda casi tan tierno como recién hecho, aunque la corteza deja de estar tan crujiente.

domingo, 20 de abril de 2014

Tarta de Zanahoria o Carrot Cake

Hoy os traigo una receta que está uuuummmmm…. Se me hace la boca agua sólo de pensar en ella. Es el clásico Carrot Cake o Tarta de Zanahoria. La hago para muchas ocasiones, cualquier evento es una buena excusa para hacerla, desde un cumpleaños a una baby shower, sobre todo cuando ya tiene tantos fans. 

Así que lo prometido es deuda y ahí va la receta.

La receta es de mi amiga Lola de Encandyla, y la hago casi casi igual que ella, pero sin Thermomix, que ese maravilloso robot no ha llegado a mi casa, y la verdad es que tampoco cabe… Bueno, echad un vistazo a su blog, que como ya os he dicho otras veces es una artista y tiene cosas riquísimas!!!

Ingredientes para el bizcocho:
  • 100 gr nueces de macacdamia
  • 340 gr zanahorias
  • 1 bote pequeño de piña en almíbar (5 rodajas creo que viene)
  • 200 gr de harina de trigo
  • 80 gr de harina integral
  • 1 cucharadita o tsp bicarbonato
  • 2 cucharaditas o tsp levadura
  • 1/2 cucharadita o tsp sal
  • 2 cucharaditas o tsp canela
  • 4 huevos talla L
  • 200 gr azúcar blanca
  • 100 gr azúcar moreno
  • 240 ml de aceite de oliva suave o girasol
  • 2 cucharaditas o tsp esencia de vainilla

Ingredientes para el Frosting
  • 300 gr queso de untar (tipo Philadelphia)
  • 250 gr azúcar glas
  • 50 gr  mantequilla a temperatura ambiente
  • 400 ml nata líquida con 33% de materia grasa
  • 1 cucharadita o tsp de esencia de vainilla
Nos ponemos manos a la obra

Ponemos las nueces de macadamia en el horno precalentado a 180º durante 5 minutos para que se tuesten un poco. Si no tienes o encuentras nueces de macadamia puedes usar otras nueces, incluso las originales que son las pecana, pero es que son muy caras. Yo, las de macacdamia las consigo en Mercadona.


Dejamos que se enfríen y mientras troceamos la piña y picamos o rallamos la zanahoria. Yo suelo picar a mano en cuadraditos pequeños la piña sin el almíbar que lleva la lata y en el picador (accesorio de la batidora) la zanahoria pelada  y luego picamos las nueces ya frías. Ponemos en un bol la piña, nueces y la zanahoria.


Ahora mezclamos los ingredientes secos en un bol (la harina de trigo y la integral, tamizadas), la canela, la levadura, el bicarbonato y la sal.


En la batidora de varillas mezclamos los huevos junto con el azúcar moreno y la normal, hasta que veais que queda una crema blanquecina. Vamos añadiendo poco a poco el aceite y la esencia de vainilla. Cuando obtengamos una mezcla cremosa y se hayan integrado bien todos los ingredientes vamos añadiendo poco a poco los ingredientes secos que ya teníamos mezclados en un bol. Cuando ya los tengamos integrados, añadimos la mezcla de nueces, zanahorias y piña. Veréis que la mezcla queda con los tropezones de estos últimos ingredientes, pero no pasa nada, es así.


Ahora ya toca ponerlo en el molde, previamente engrasado. A mi me gusta que quede alta, para luego poder poner más capas con el frosting para que quede más jugosa y todavía más rica. Lo metemos al horno, que está precalentado a 180º durante unos 50 minutos, pero como ya sabéis esto depende mucho de cada horno, por lo que cuando ya llevéis 40 – 45 minutos estad atentos a ver cómo va e id pinchando con un palillo para ver que sale limpio y que ya está hecho (no antes de este tiempo o sino no conseguiréis que suba). Hasta que no salga limpio el palillo, no está todavía hecho del todo. Yo uso de los de madera de las brochetas que son largos y así llego hasta la base del bizcocho.


Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el molde unos 15 minutos ya que si lo desmoldamos ahora está muy blandito aún y se nos romperá. 

Pasado este tiempo lo desmoldamos y lo dejamos enfriar del todo sobre una rejilla dado la vuelta de manera que la parte que ha subido más en el horno quede ahora como la base del bizcocho para que quede más plano. Yo lo dejo enfriar tapado con un paño y hasta el día siguiente no monto la tarta.


Pero si que podemos ir haciendo el frosting para que se enfríe y gane consistencia. El típico frosting que lleva el carrot cake es con el queso y el azúcar, pero nosotros le vamos a poner también nata montada, que le da un toque especial y queda mucho más jugoso luego el resultado final.

Para ello, lo primero que tenemos que hacer, es montar la nata. Usamos 2 bricks de 200 ml de nata para montar con materia grasa como mínimo del 33%, es importante echar los bricks enteros, ya que lo que queda al fondo es lo que más grasa tiene y si no lo echamos, no lograremos que nos monte la nata. Por lo que no vale un brick de 1 litro ni de medio litro y echar sólo 400 ml. Para montar la nata, si tenéis una batidora de varillas eléctricas es muy fácil y si no, con varillas a mano, que se sufre más, pero subir sube. Una clave para que se monte bien es tener la nata bien fría y las varillas y el bol donde se monta si se puede meter alguna de las partes en el congelador. Yo cuando empiezo hacer el bizcocho, meto la nata en el congelador, para que se vaya enfriando bien.  Si lo hacéis con la eléctrica, hay que hacerlo a velocidad media, no os paséis de velocidad, que se os puede cortar. Si os pasa, no lo tiréis!!! Que habréis conseguido mantequilla casera!!!

Una vez montada la nata, la reservamos en un bol en la nevera.


Ahora en la batidora ponemos el queso de untar y la mantequilla (que la tendremos a temperatura ambiente) hasta que se integren bien.  Después incorporamos el azúcar y la esencia de vainilla.

Ahora con una varilla y a mano vamos incorporando poco a poco la nata montada y lo vamos integrando con suavidad. Cuando ya está todo integrado, lo tapamos y lo metemos en la nevera hasta que montemos la tarta.


Al día siguiente, con el bizcocho ya frío, montamos la tarta. A mi me gusta cortarla en 3 capas y se puede cortar o con un cuchillo o con una lira. 


Entre capa y capa añadimos frosting y luego podemos cubrir toda la tarta con el frosting. Volverla a meter en la nevera como mínimo 2 horas para que vuelva a coger consistencia el frosting y ya se puede comer!!! Ya veréis que rica está!!!



Algunos apuntes o trucos

Al cortarla, yo pincho palillos en uno de los lados y así cuando vuelva a montar la tarta, sé como va todo, y la vuelvo a montar correctamente.



Esta tarta, al llevar nata, hay que guardarla en la nevera, si no la vamos a poder conservar en la nevera, al frosting no le pongáis nata. Quedará también muy rica.


Si os pasáis batiendo la nata y se os corta, seguir batiendo hasta que se separe el suero (lo líquido) y el resto es una mantequilla casera que habréis hecho. Eso si, lo tenéis que ir escurriendo con una tela para que suelte todo el suero y nos quedamos sólo con la mantequilla. La metéis en la nevera y cuando coja consistencia ya la podéis usar.

Decoración: La podéis decorar con la temática que queráis, o con la clásica con unas zanahorias. Os podéis animar y las hacéis con fondant o podéis comprar las zanahorias de azúcar que las venden en tiendas de cosas de repostería.

Cucharadas, cucharaditas,…¡Qué lio!
En España hablamos de cucharadas y cucharaditas alegremente y cada uno en casa vemos que la cuchara de sopa tiene  un tamaño diferente, por no hablar de las de postre! Eso en muchas recetas americanas que veréis lo tienen mejor montado y hablar de teaspoon (tsp), que sería nuestra cucharita de postre y tablespoon (tbsp), que sería nuestra cuchara de sopa. Ellos realmente tienen cucharas que venden con el tamaño exacto, la verdad es que ya se ven en bastantes sitios por España, por lo que si buscáis un poco seguro que las encontráis y si no en alguna tienda dedicada a temas de repostería las tienen seguro y también en las tiendas de chinos. 


domingo, 6 de abril de 2014

Tartaleta de huevo, beicón y queso

Hace un montón que no traía ninguna entrada, pero es que en época de nieve, ya sabéis que no paro.... Ahora que ya más o menos he acabado la temporada me pongo de nuevo con vosotros.

Hoy os traigo algo clásico como es un huevo con beicon, pero de una forma más original

Ingredientes para cada tartaleta
1 rebanada de pan de molde
un poco de mantequilla derretida
1 loncha de beicon
20 gr de queso mozzarella
1 huevo

Nos ponemos manos a la obra
Ponemos la rebanada de pan de molde sobre una tabla, le quitamos con un cuchillo los bordes y con un rodillo la aplanamos. Las pintamos un poco con la mantequilla derretida.


En un molde de muffins ponemos el pan de molde dándole la forma del hueco. 

Ponemos la loncha de beicon a lo largo de la tartaleta de manera que los bordes queden por fuera o beicon en trocitos (lo podemos poner crudo y que se haga al horno o hacerlo previamente un poco), ponemos el queso, ya sea rallado o en trocitos y le añadimos el huevo en el interior.


Precalentamos el horno a 180º y horneamos las tartaletas durante unos 20-25 minutos. Depende de si os gusta el huevo más hecho o menos. 


La yema queda blandita, pero no líquida, ya que la idea es comerlo a mordiscos y que no se caiga toda la yema.


Espero que os guste es una comida rica y clásica pero de manera original o de desayuno de fin de semana!!