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martes, 24 de diciembre de 2013

Galletas de Jengibre

Otra receta tradicional de navidad son las galletas de Jengibre. Qué ricas están!! Ya las hice y me huele toda la casa a estas galletas, uuuummmm….

Con este post, además, aprovecho para desearos a todos FELICES FIESTAS!!!




Estas galletas son muy tradicionales de los países nórdicos, las toman mojadas en vino caliente con especias!!!

Os dejo la receta:

Ingredientes
  • 250 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 105 gr azúcar moreno
  • 125 gr azúcar
  • 340 gr de melaza /Golden Syrup o miel de caña)
  • 1 huevo
  • 780 gr harina
  • 1 cucharadita (tsp) bicarbonato sódico
  • 1 cucharada (tsp) de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita (tsp) de canela en polvo
  • ½ cucharadita (tsp) de clavo en polvo
  • ½ cucharadita (tsp) de nuez moscada
  • ½ cucharadita (tsp) de sal

Nos ponemos manos a la masa

En la batidora de varillas mezclamos la mantequilla a temperatura ambiente (punto pomada) y la batimos a velocidad alta hasta que se quede esponjosa. Echamos el azúcar moreno y el azúcar y seguimos batiendo hasta que se integre del todo. 



Ahora bajamos la velocidad de la batidora y añadimos la melaza poco a poco y posteriormente el huevo y seguimos mezclando a velocidad baja hasta que todo esté bien mezclado.



Tamizamos la harina junto con el bicarbonato, el jengibre, la canela, el clavo, la nuez moscada y la sal.  Lo vamos incorporando poco a poco a la mezcla a velocidad baja hasta que ya esté todo integrado.




Envolvemos en papel de plástico la masa y la metemos en la nevera. Lo ideal es esperar hasta el día siguiente para hacer las galletas, pero si tenéis prisa, con 2 horas de nevera os podría valer.



Cuando la masa ya esté fría y haya endurecido en vez de sacarla toda de golpe y empezar a trabajarla y que se quede blanda otra vez, cortamos un trozo de masa y la extendemos con un rodillo, no tiene que quedar muy fina.



Yo tengo un rodillo que te tiene unos topes y las hago de 6 milímetros las grandes que quiero decorar y otras las hago de 2 milímetros (es curiosos que saben distintas con distintos grosores). Es importante que tengan todas las que metemos luego en una misma hornada tengan el mismo grosor, ya que sino unas se harán más que otras en el en el horno. Una vez que se os quede blanda la masa, guardar esos recortes en la nevera o congelador y seguir con un trozo nuevo recién sacado de la nevera y cuando acabemos con toda la que tenemos envuelta, volvemos a usar los recortes que habíamos puesto a enfriar otra vez.



Una vez extendida la masa, con un cortapastas o cortador de galletas vamos cortando la masa con su forma y las ponemos sobre una bandeja o tabla de cortar con papel de horno o con una lámina de silicona, que luego ya meteremos así directamente al horno. 



Lo bonito de estas galletas es que se queden con la forma que las hemos cortado, por lo que si las metemos ahora en el horno, como la masa ya no está muy fría, no quedará la forma perfecta, por lo que con la bandeja o la tabla las metemos o media hora en la nevera o 5-10 minutos en el congelador para que se endurezcan de nuevo.



Precalentamos el horno a 200º y preparar dos bandejas cubiertas con papel de hornear.


Horneamos las galletas durante 6 minutos o hasta que estén doraditos. Las sacamos del horno y las dejamos reposar en la bandeja durante al menos 5 minutos, antes de pasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente.


Puedes o comerlas así directamente o decorarlas con Glasa o Fondant.






Algunos trucos o apuntes

Congelar la masa
Si veis que no vais a usar toda la masa que sale, podéis dividirla en 2 partes y una congelarla, ya que como lleva huevo crudo no es recomendable tenerla mucho tiempo la masa cruda. O si haces hoy la masa y no la vas a usar hasta pasados unos días, la congeláis, para evitar riesgos innecesarios. El día que la vayáis a utilizar, la sacáis unas horas antes del congelador y la metéis en la nevera y ya podéis usarla.
Grosor de la galleta
Si no tenéis rodillo con niveles, siempre se pueden usar trucos caseros. Antes de tener este rodillo, yo ponía 2 cucharas de palo, la masa en el centro y pasaba el rodillo por encima de las cucharas y así la masa quedaba con el grosor de estas. Es importante que tengan todas en mismo grosor, ya que sino unas se harán más que otras en el en el horno.

Cortadores
Cortadores, hay millones, más grandes más pequeños, con millones de formas. Hay algunos que te marcan sólo el contorno y otros que también hacen marcas sobre la superficie de la galleta y ya queda bonita sólo con hornearla. Hoy en día se encuentran en muchos sitios, en las tiendas especializadas en repostería hay un montón de modelos distintos y si no tenéis cerca de casa una, también venden online, pero como os digo ya se ven en muchos sitios, hasta en los chinos.

Enfriar galletas
Una vez están hechas las galletas, no todas nos caben sobre la rejilla, por lo que yo según voy sacando del horno, voy poniendo las más frías sobre una cestita de mimbre, que como tiene agujeritos siguen enfriándose. Si las ponemos sobre una superficie que apoye toda la galleta sobre ella, no se terminan de enfriar bien y quedan un poco húmedas y blandas.

Conservar las galletas

Una vez ya frías las galletas, lo mejor para conservarlas es en una caja de lata, de las de toda la vida. Así te pueden durar más de 1 mes.

viernes, 16 de agosto de 2013

Cookies de nueces, chocolate negro y chocolate blanco

Hoy toca una receta de cookies americanas. Una vez que tienes la receta base, ya le puedes echar lo que te apetezca, chocolate blanco, negro, lacasitos, frutos secos, a dejar volar tu imaginación…Hay millones de ideas que se pueden hacer con estas gelletas y son muy fáciles de hacer para hacerlas con los niños.





Cuando era pequeña estuve un verano en Toronto (Canadá) con una familia y la recta me la dieron ellos, así que es auténtica de allí.

Ingredientes
  • 150 gr de mantequilla a temperatura ambiente (punto pomada)
  • 150 gr azúcar blanca
  • 150 gr azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla
  • 1 cucharadita (tsp) de sal
  • 1 cucharadita  (tsp) de bicarbonato o levadura
  • 2 cups (300 gr) harina
  • Nueces
  • Gotitas de chocolate negro y chocolate blanco

Nos ponemos manos a la masa

Esta receta se puede hacer tanto con una batidora de varillas eléctrica como a mano, yo esta vez las hice en batidora, pero muchas veces la hago a mano.

Primero mezclamos la mantequilla que esté muy blandida con los 2 tipos de azúcar, hasta que esté bien integrado y luego echamos los huevos 1 a 1 y los batimos bien. Si no lo hacemos con la batidora, podemos batirlos bien en un cuenquito y luego integrarlo al azúcar y mantequilla y mezclar bien. También ahora echamos la vainilla y la integramos bien.


Vamos incorporando poco a poco la harina mezclada con el bicarbonato, si no tenéis podéis sustituirlo por levadura.


Cuando ya esté todo mezclado y no veamos harina, echamos las nueces y las gotitas de chocolate.


Precalentamos el horno a 180 grados.

En una bandeja de horno con papel de horno vamos echando unos pegotes, el tamaño depende de cómo queramos las galletas, si muy grandes o más pequeñas, yo esta vez hice unas echando  la masa que cabe en una cucharada de las de sopa y poniendo unas 5 por bandeja y otras con la medida de una cuchara de las de postre y así ponía 9 por bandeja.



Hay que dejar mucha separación entre unas y otras, ya que se extienden bastante.

Hornear durante unos 10 minutos, pero claro, depende de lo grandes o pequeñas que las hagamos el tiempo varía, por lo que lo mejor es ver  la primera tanda cuánto tarda y así tenemos el tiempo para las siguientes tandas.

Una vez hechas, dejar enfriar un poco y sacar con cuidado del papel con una espátula, ya que están muy blanditas (se rompen) y dejar enfriar para que se queden un poco más duras y no se rompan. Tienen que quedar blanditas, ya que cuando se enfrían se endurecen un poco.



Algunos apuntes o trucos

Súper cookie
También se puede poner la masa en una fuente y hacer una súper cookie, que luego se va partiendo para comer. Esta hay que tenerla más tiempo al horno unos 18-20 min al horno.

Un postre de pecado
También podéis hacerla de postre, como tarda poco en hacerse, ponéis masa en unos cuencos planos aptos para el horno pequeños y hacer raciones individuales de súper cookie y echar una bola de helado encima cuando todavía está caliente y así de postre, ya veréis que delicia

Gotitas de chocolate
Si no tenéis gotitas de chocolate podéis trocear una tableta de chocolate y queda igual de bien. 

Decoración
Si quereis que se vean más las gotitas de chocolate, una vez que poneis el pegote de masa en el papel de horno para hornear, podeis  ponerle unas gotitas de chocolate por encima y así se quedarán más a la superficie. También podeis problar a echarle lacacitos, ya vereis que colores más chulos quedan. Tambié podeis echar cacao en polvo a la masa y así la masa es de chocolate. 

Ya vuelvo a hablar de medidas raras…
Esta receta me la dieron en Canadá por lo que tiene las medidas americanas, que como yo tengo las medidas lo uso así directamente. Pero he mirado en Internet y he convertido las medidas a gramos. Las medidas tanto de cups (tazas en inglés) o de las spoons (cucharas en ingles) se pueden encontrar en tiendas de repostería e incluso en los chinos grandes yo las he visto. Repasamos que son las medidas usadas:
  • Teaspoon (tsp), es nuestra cucharita de postre
  • Tablespoon (tbsp), que sería nuestra cuchara de sopa
  • Cup, es la medida de una taza de 240-250 ml



viernes, 9 de agosto de 2013

Galletas de canela o Snickerdoodles Cookies


Estas galletas sorprenden y están muy ricas, son como unas galletas abizcochadas, es decir una mezcla entre galleta y bizcocho. Cuando las haces huele toda la casa como si hicieras torrijas.





Su historia es muy muy antigua se conocen desde hacen un montón de años, se dice que ya las comían los romanos, por lo que la receta varía según donde mires. Yo sigo una receta que me dieron en un taller que dio Taste of America, a la cual le he dado también un toque personal cambiando alguna cosa.

Pues lo dicho, ahí va la receta:

Ingredientes:

  • ½ cup  (o media taza de 240 ml) de mantequilla (unos 125gr) a punto pomada              
  • ½ cup  (o media taza de 240 ml) de manteca de cerdo (unos 125gr) a punto pomada
  • 1 ½ cups de azúcar (unos 340 gr)
  • 2 huevos talla L
  • 2 ¾ cups de harina (unos 325 gr)
  • 2 cucharaditas (tsp) de cremor tártaro
  • 1 cucharadita (tsp) de bicarbonato
  • ¼ cucharadita (tsp) sal
Para el “rebozado”

  • 3 cucharas soperas (tbsp) de azucar
  • 3 cucharaditas (tsp) de canela molida

Nos ponemos manos a la masa:

En un bol tamizamos y juntamos la harina, el bicarbonato y el crémor tártaro y reservamos.

En otro bol mezclamos la mantequilla y la manteca de cerdo, yo lo hago con la batidora de varillas, pero se puede hacer a mano. Una vez mezclado añadimos el azúcar. 



Luego añadimos 1 huevo y lo mezclamos durante 1 minuto y luego el otro huevo y lo batimos otro minuto. Si lo hacéis a mano y no usáis batidora eléctrica batir muy bien los 2 huevos y luego incorporarlos. Es muy importante batir bien los huevos.



Ahora vamos añadiendo poco a poco la harina, el cremor tártaro y el bicarbonato hasta que se integre todo. Como queda blandita la masa, lo metemos unos 30 minutos o más en la nevera para que se enfríe la mantequilla y la manteca.


Una vez  que ya ha endurecido, en un bol pequeño mezclo las 3 cucharas soperas (tbsp) de azúcar y las 3 cucharaditas (tsp) de canela molida.



Ahora, con la masa voy haciendo bolitas del tamaño de una nuez, yo la verdad es que me gusta que sean todas iguales y las voy pesando y hago cada bolita de 15 gr, da para un montón de ellas!! Cada bolita la rebozo en la mezcla de azúcar y canela.


Con el horno precalentado a 200 grados, en una bandeja forrada con papel de horno, voy horneando de 9 en 9 las bolitas, ya que ellas solas se aplastan y se expanden mucho y si ponemos más, se nos pegarían unas con otras. Pero eso varía en función del tamaño de las bolitas, después de la primera hornada ya veréis cuantas podéis poner.


Las dejamos unos 8-10 minutos en el horno hasta que vemos que están y las dejamos enfriar en el papel de hornos hasta que enfrían un poco y las pasamos a una rejilla para que enfríen del todo.



Algunos apuntes o trucos:

¿Qué es el crémor tártaro?
El cremor tártaro se emplea con mucha frecuencia, más de la que creemos, en la industria alimentaria. Es el aditivo denominado E-334, y su uso se extiende principalmente como uno de los ingredientes de la levadura química usada en repostería, en la industria vinícola como un corrector de la acidez del vino, así como para la elaboración de bebidas carbonatadas como la gaseosa. También en los caramelos, chicles, conservas vegetales, mermeladas, salmueras, salsas, sopas deshidratadas y otros productos.



En nuestra receta sirve para que se quede la galleta abizcochada. También se usa para estabilizar las claras de huevo para hacer merengue, para que la nata montada quede más espesa o para hacer soufflés.

Realmente la levadura química (La Royal) está formada con bicarbonato, Maicena y crémor tártaro. Si alguna vez no tenéis levadura y si crémor tártaro, podéis hacer levadura química casera con ½ cucharadita (tsp) de cremor tártaro más ¼ de cucharadita (tsp) de bicarbonato sódico más un cuarto de cucharadita de Maicena.

El crémor tártaro se puede encontrar en tiendas de repostería y en algunas de productos americanos. También podéis probar, a ver si hay suerte en la parte de comidas internacionales de grandes supermercados.

Yo la verdad es que nunca me ha hecho falta sustituirlo, ya que tengo en casa, pero he visto por Internet que se puede sustituir por la misma cantidad de zumo de limón o vinagre, o incluso por el sobre que contiene el compuesto ácido de las clásicas gaseosas o litines que podéis encontrar en el supermercado.

Ya vuelvo a hablar de medidas raras…
Como os he dicho, esta receta la aprendí del Taste of America, por lo que tiene las medidas americanas, que como yo tengo las medidas lo uso así directamente. Pero he mirado en Internet y he convertido las medidas a gramos. Las medidas tanto de cups (tazas en inglés) o de las spoons (cucharas en ingles) se pueden encontrar en tiendas de repostería e incluso en los chinos grandes yo las he visto. Repasamos que son las medidas usadas:

  • Teaspoon (tsp), es nuestra cucharita de postre
  • Tablespoon (tbsp), que sería nuestra cuchara de sopa
  • Cup, es la medida de una taza de 240 ml

Un toque especial
Si ha sobrado de la mezcla de azúcar y canela se le puede espolvorear un poco por encima de la galleta cuando las pasamos a la rejilla a enfriar.

Enfriar galletas
Una vez están hechas las galletas, no todas nos caben sobre la rejilla, por lo que yo según voy sacando del horno, voy poniendo las más frías sobre una cestita de mimbre, que como tiene agujeritos siguen enfriándose. Si las ponemos sobre una superficie que apoye toda la galleta sobre ella, no se terminan de enfriar bien y quedan un poco húmedas y blandas.



Conservar las galletas
Una vez ya frías las galletas, lo mejor para conservarlas es en una caja de lata, de las de toda la vida. Así te pueden durar más de 1 mes, aunque en mi casa siempre se han acabado antes del mes, no duran tanto!!!

miércoles, 7 de agosto de 2013

Galletas de mantequilla

Para decorar o comer tal cual
 
Este post de hoy es especial, ya que el descubrimiento de las galletas decoradas me gustó mucho y gracias a ellas hice un montón de decoraciones con distintas técnicas, también empecé a decorar cupcakes, tartas, cake pops etc… Esto es un mundo!!!


¿Y quién fue la persona que me metió en este mundo? Pues una amiga y compi del trabajo, muchos días traía unas cosas preciosas al trabajo, que si galletas buenísimas y muy bonitas, cupcakes, cake pops,…una perdición para la operación bikini, pero no te puedes resistir a probar algo. Se me olvidaba, su receta de tarta de zanahoria se merece una mención especial, está de muerte!!!

Hablo de Lola, que tiene un blog que con sólo verlo engordas varios kilitos y empiezas a salivar, os recomiendo que le echéis un vistazo es Encandyla (http://encandyla.blogspot.com.es/)
Ya veréis, ya es otro nivel, es toda una profesional!!!

La receta que os voy a poner es la suya y es tal cual, ya que para mi es perfecta, yo la he hecho un montón de veces y no le he cambiado nada! La verdad es que salen un montón de galletas, pero no se puede hacer la mitad ni nada de eso, ya que usa sólo un huevo y como que es difícil usar medio huevo. Pero la masa se puede congelar y usar la mitad un día y la otra mitad otro día.

Ingredientes (os dejo la receta original explicada por Lola)
  • 250 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, o como se dice a punto pomada. 
  • 250 gr de azúcar normal o de azúcar glas.
  • 1 huevo tamaño L
  • Esencia de Vainilla 
  • 1 chorrito de leche
  • 450 gr de harina de trigo

Nos ponemos manos a la masa:

Primero tamizamos la harina, yo como no tengo un tamizador, lo que hago es pasarla por el colador para así quitar los grumitos que tiene y se quede suelta. Reservamos para incorporar después a la masa que hagamos.


Para esta receta si que es mejor usar una batidora de varillas que hacerlo a mano, vale una cualquiera no tiene que ser ninguna de esas que cuestan un montón. Mezclamos a velocidad media en la batidora de varillas la mantequilla y el azúcar hasta que se mezclen bien y quede como una pasta.


Añadimos el huevo y lo batimos todo durante 1 minuto y a continuación le echamos la esencia de Vainilla.

¿Cuánto hay que echar? Eso depende de lo concentrada que sea la esencia, y eso casi lo puedes saber por el tamaño del bote, si es pequeño echar unas gotas y si es grande echar un chorrito.


Una vez que esté todo perfectamente integrado vamos añadiendo la harina poco a poco hasta que esté integrada, si veis se forman bolitas, echarle un chorrito de leche y ayudará a que se mezcle todo bien. No echamos toda la harina, reservamos un poco.

Una vez mezclado todo, limpiamos bien la encimera, echamos la harina que habíamos reservado y amasamos bien la masa hasta que se integra del todo la harina y se queda una masa homogénea que no se pega en las manos, si veis que se os pega, echar un poco más de harina y volver a amasar, pero sin abusar. Se nos queda una masa muy blandita, por lo que necesitamos enfriarla y que coja cuerpo al enfriarse la mantequilla. Envolvemos en papel de plástico la masa en forma de ladrillo y la metemos en la nevera. Lo ideal es esperar hasta el día siguiente para hacer las galletas, pero si tenéis prisa, con 2 horas de nevera os podría valer.


Cuando la masa ya esté fría y haya endurecido en vez de sacarla toda de golpe y empezar a trabajarla y que se quede blanda otra vez, cortamos un trozo de masa y la extendemos con un rodillo, no tiene que quedar muy fina, yo tengo un rodillo que te tiene unos topes y las hago de 6 milímetros. Es importante que tengan todas en mismo grosor, ya que sino unas se harán más que otras en el en el horno. Una vez que se os quede blanda la masa, guardar esos recortes en la nevera o congelador y seguir con un trozo nuevo recién sacado de la nevera y cuando acabemos con toda la que tenemos envuelta, volvemos a usar los recortes que habíamos puesto a enfriar otra vez.

Una vez extendida la masa, con un cortapastas o cortador de galletas vamos cortando la masa con su forma y las ponemos sobre una bandeja o tabla de cortar con papel de horno o con una lámina de silicona, que luego ya meteremos así directamente al horno. Lo bonito de estas galletas es que se queden con la forma que las hemos cortado, por lo que si las metemos ahora en el horno, como la masa ya no está muy fría, no quedará la forma perfecta, por lo que con la bandeja o la tabla las metemos o media hora en la nevera o 5-10 minutos en el congelador para que se endurezcan de nuevo.


Precalentamos el horno a 170 grados y cuando esté ya podemos ponernos a hornear galletas. Ponemos las galletas con el papel de horno sobre la bandeja del horno, nunca sobre la rejilla u os quedarán galletas onduladas, que está bien para las patatas, pero no para galletas :) La rejilla tiene otro cometido, es en donde luego enfriaremos las galletas. El tiempo varía según el tamaño de la galleta y su grosor, yo las suelo dejar unos 13 minutos las pequeñas y unos 17 minutos las grandes, pero a partir del minuto 10, ya estoy pegada al horno para ver cuánto tiempo hay que dejarlas para la siguiente hornada, ya que con toda la masa da para unas cuantas.


Una vez que veis que los bordes de las galletas empiezan a cambiar de color a marroncito claro, ya están y hay que sacarlas. Las dejamos sobre la bandeja unos minutillos, hasta que enfrían un poco y se endurecen, ya que si las tocamos en ese momento nos quemamos y además se rompen las galletas ya que están muy blanditas. Ahora las ponemos directamente sobre la bandeja y las dejamos enfriar y metemos otra hornada y así hasta que hagamos todas.


Ahora o se pueden comer así, que están buenísimas o se pueden decorar con glasa o con fondant, que ya veremos en otro post como se hace!! Esto hacen simplemente que sean más bonitas, pero el sabor es el de la galleta. Siempre hay una buena excusa para hacer galletas, ya sean de navidad, de pascua, por un cumple, una boda, un bautizo, una comunión,… O porque están muy ricas y no encuentro ahora una excusa para hacerlas.


Algunos apuntes o trucos:

Distintos sabores
Lo clásico y está buenísimo, es echar esencia de vainilla, pero siempre podéis innovar con otra esencia. Hay esencia de todo!! Por ejemplo con aroma de violetas, que sabe a los caramelos de violetas, está buenísimas. No consiste en echar mucho y que la galleta tenga un fuerte sabor a esencia, sino que tiene un ligero sabor a la esencia que hace que le de un toque especial y personal, cada uno el suyo.

Color de las galletas
También podemos teñir la masa de colores, con colorante en gel, y dar un toquesorprendente y original a las galletas.



Congelar la masa
Si veis que no vais a usar toda la masa que sale, podéis dividirla en 2 partes y una congelarla, ya que como lleva huevo crudo no es recomendable tenerla mucho tiempo la masa cruda. O si haces hoy la masa y no la vas a usar hasta pasados unos días, la congeláis, para evitar riesgos innecesarios. El día que la vayáis a utilizar, la sacáis unas horas antes del congelador y la metéis en la nevera y ya podéis usarla.

Grosor de la galleta
Si no tenéis rodillo con niveles, siempre se pueden usar trucos caseros. Antes de tener este rodillo, yo ponía 2 cucharas de palo, la masa en el centro y pasaba el rodillo por encima de las cucharas y así la masa quedaba con el grosor de estas. Es importante que tengan todas en mismo grosor, ya que sino unas se harán más que otras en el en el horno.

Cortadores
Cortadores, hay millones, más grandes más pequeños, con millones de formas. Hay algunos que te marcan sólo el contorno y otros que también hacen marcas sobre la superficie de la galleta y ya queda bonita sólo con hornearla. Hoy en día se encuentran en muchos sitios, en las tiendas especializadas en repostería hay un montón de modelos distintos y si no tenéis cerca de casa una, también venden online, pero como os digo ya se ven en muchos sitios, hasta en los chinos.


Enfriar galletas
Una vez están hechas las galletas, no todas nos caben sobre la rejilla, por lo que yo según voy sacando del horno, voy poniendo las más frías sobre una cestita de mimbre, que como tiene agujeritos siguen enfriándose. Si las ponemos sobre una superficie que apoye toda la galleta sobre ella, no se terminan de enfriar bien y quedan un poco húmedas y blandas.


Conservar las galletas
Una vez ya frías las galletas, lo mejor para conservarlas es en una caja de lata, de las de toda la vida. Así te pueden durar más de 1 mes.