jueves, 26 de diciembre de 2013

Polvorones

Seguimos con el modo "Navidad ON" y os dejo un rica rica rica receta de polvorones de almendra. A mi me gustan mucha, la verdad, el año pasado ya los hice y aunque estaban ricos de sabor, estaban un poco secos, pero este año hice unas cuantas modificaciones y creo que he dado en el clavo!!! Que ricos han salido!!!
Os animo a que los hagáis puesto que son muy fáciles de hacer y como siempre, mola comer las cosas caseras!!!
Con la receta que os dejo a mi me salieron 18 polvorones, pero claro, eso dependerá del tamaño que los hagas, Yo los hago como me gustan y son más finos que los que suelen vender, ya que así quien ve esos muy grandes se anima y se come uno al verlos más pequeños y quien se comería uno de los otros, pues que se coma dos de estos!!!!

Ingredientes
  • 350 gr de harina
  • 40 gr de almendra cruda molida
  • 110 gr de manteca de cerdo ibérica
  • 80 gr de azúcar glas
  • Una cuchara sopera de anís
  • ¼ cucharada de canela en polvo
  • Para decorar usaremos un poco más de azúcar glas.


Nos ponemos manos a la masa
Lo primero que tenemos que hacer es tostar la harina y la almendra. Para ello precalentamos el horno a 130º tamizamos la harina, la mezclamos con la almendra molida y lo mezclamos bien y lo metemos al horno 30 minutos a una altura media horno, cada 10 minutos movemos un poco la harina. Vemos que coge un ligero tono tostado la harina, pero hay que tener cuidado de que no se tueste demasiado, ya que luego no sabrán bien.


De esta mezcla. Únicamente vamos a usar 320 gr. El resto…. Que pena me da esto… por no decir que se tira, digamos que no lo usamos… Al tostar la harina, pierde peso, por lo que casi que usaremos toda la cantidad, pero claro, depende de cada harina y de cada horno…

Dejamos enfriar la harina un rato o si queremos hasta el día siguiente y mezclamos a mano o con la batidora de varillas los 320 gr de la harina con la almendra, la manteca de cerdo a temperatura ambiente (punto pomada), el azúcar glas (se podría echar del normal, pero así queda más fino y se incorpora mejor), la canela molida y el anís. Vemos que queda una mezcla que es como arenosa, a grumos. 


Debemos poder hacer como un ladrillo con ella y envolverla en un papel de plástico y a la nevera. Si podemos, lo aplastamos un poco, ya que luego tendremos que pasar el rodillo hasta el grosor que queramos y como en la nevera endurece y esta masa en muy quebradiza, cuanto más lo hayamos aplastado, eso que ganamos luego.

Pasada como 1 hora, la sacamos de la nevera, la dejamos como 5-10 minutos que tome temperatura y le damos con el rodillo hasta el grosor que queramos, yo los hago de 1 centímetro, ya que, como os dije, no los hago muy gruesos. Hay que pasar el rodillo con cuidado, ya que se rompe muy fácilmente la masa. 

Ahora cortamos los polvorones con un cortador que tengamos o con un vaso directamente, eso cada uno con lo que tenga. Los míos los hice de un diámetro de 4,5 cm. Con los bordes que quedan, volverlos a juntar y pasar el rodillo. No lo amaseis ni toqueteéis mucho, cuanto menos mejor, se juntan un poco en la superficie y la está. No los juntéis todos en una bola y luego paséis el rodillo de nuevo.


Ahora los dejamos un poco reposar hasta que encendemos el horno con grill arriba a 200º. Los metemos en el horno a altura media o la siguiente más para arriba y los dejamos entre 10-15 minutos. Hay que estar muy pendiente, ya que cuando veáis que se tuestan un pelín, ya está, que sino se os quedan duros y quemados!!!

Ahora los dejamos enfriar en la bandeja, ya que son muy frágiles.


Cuando enfríen los rociamos con azúcar glas por encima y los ponemos así en una bandeja. Manipularlos con cuidado, que se rompen!! 


Y ahora nos zampamos uno y sólo nos queda decir PAMPLONA!!!!

Algunos apuntes o trucos

Problemas con el rodillo y la masa
Hay que pasar el rodillo con cuidado, ya que se rompe muy fácilmente la masa. Pero si se rompe no pasa nada, la juntamos con la mano y ya está J Si veis que se os pega al rodillo o le echáis harina a este o ponéis entre la masa y el rodillo un poco de papel transparente de plástico o de horno.

Presentación: Podemos envolverlos en papel de seda o en papel de polvorón que venden en tiendas.


Conservación: Pueden durar todas las navidades y más tiempo. Yo me los he comido después de varios meses y seguían riquísimos!!



martes, 24 de diciembre de 2013

Galletas de Jengibre

Otra receta tradicional de navidad son las galletas de Jengibre. Qué ricas están!! Ya las hice y me huele toda la casa a estas galletas, uuuummmm….

Con este post, además, aprovecho para desearos a todos FELICES FIESTAS!!!




Estas galletas son muy tradicionales de los países nórdicos, las toman mojadas en vino caliente con especias!!!

Os dejo la receta:

Ingredientes
  • 250 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 105 gr azúcar moreno
  • 125 gr azúcar
  • 340 gr de melaza /Golden Syrup o miel de caña)
  • 1 huevo
  • 780 gr harina
  • 1 cucharadita (tsp) bicarbonato sódico
  • 1 cucharada (tsp) de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita (tsp) de canela en polvo
  • ½ cucharadita (tsp) de clavo en polvo
  • ½ cucharadita (tsp) de nuez moscada
  • ½ cucharadita (tsp) de sal

Nos ponemos manos a la masa

En la batidora de varillas mezclamos la mantequilla a temperatura ambiente (punto pomada) y la batimos a velocidad alta hasta que se quede esponjosa. Echamos el azúcar moreno y el azúcar y seguimos batiendo hasta que se integre del todo. 



Ahora bajamos la velocidad de la batidora y añadimos la melaza poco a poco y posteriormente el huevo y seguimos mezclando a velocidad baja hasta que todo esté bien mezclado.



Tamizamos la harina junto con el bicarbonato, el jengibre, la canela, el clavo, la nuez moscada y la sal.  Lo vamos incorporando poco a poco a la mezcla a velocidad baja hasta que ya esté todo integrado.




Envolvemos en papel de plástico la masa y la metemos en la nevera. Lo ideal es esperar hasta el día siguiente para hacer las galletas, pero si tenéis prisa, con 2 horas de nevera os podría valer.



Cuando la masa ya esté fría y haya endurecido en vez de sacarla toda de golpe y empezar a trabajarla y que se quede blanda otra vez, cortamos un trozo de masa y la extendemos con un rodillo, no tiene que quedar muy fina.



Yo tengo un rodillo que te tiene unos topes y las hago de 6 milímetros las grandes que quiero decorar y otras las hago de 2 milímetros (es curiosos que saben distintas con distintos grosores). Es importante que tengan todas las que metemos luego en una misma hornada tengan el mismo grosor, ya que sino unas se harán más que otras en el en el horno. Una vez que se os quede blanda la masa, guardar esos recortes en la nevera o congelador y seguir con un trozo nuevo recién sacado de la nevera y cuando acabemos con toda la que tenemos envuelta, volvemos a usar los recortes que habíamos puesto a enfriar otra vez.



Una vez extendida la masa, con un cortapastas o cortador de galletas vamos cortando la masa con su forma y las ponemos sobre una bandeja o tabla de cortar con papel de horno o con una lámina de silicona, que luego ya meteremos así directamente al horno. 



Lo bonito de estas galletas es que se queden con la forma que las hemos cortado, por lo que si las metemos ahora en el horno, como la masa ya no está muy fría, no quedará la forma perfecta, por lo que con la bandeja o la tabla las metemos o media hora en la nevera o 5-10 minutos en el congelador para que se endurezcan de nuevo.



Precalentamos el horno a 200º y preparar dos bandejas cubiertas con papel de hornear.


Horneamos las galletas durante 6 minutos o hasta que estén doraditos. Las sacamos del horno y las dejamos reposar en la bandeja durante al menos 5 minutos, antes de pasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente.


Puedes o comerlas así directamente o decorarlas con Glasa o Fondant.






Algunos trucos o apuntes

Congelar la masa
Si veis que no vais a usar toda la masa que sale, podéis dividirla en 2 partes y una congelarla, ya que como lleva huevo crudo no es recomendable tenerla mucho tiempo la masa cruda. O si haces hoy la masa y no la vas a usar hasta pasados unos días, la congeláis, para evitar riesgos innecesarios. El día que la vayáis a utilizar, la sacáis unas horas antes del congelador y la metéis en la nevera y ya podéis usarla.
Grosor de la galleta
Si no tenéis rodillo con niveles, siempre se pueden usar trucos caseros. Antes de tener este rodillo, yo ponía 2 cucharas de palo, la masa en el centro y pasaba el rodillo por encima de las cucharas y así la masa quedaba con el grosor de estas. Es importante que tengan todas en mismo grosor, ya que sino unas se harán más que otras en el en el horno.

Cortadores
Cortadores, hay millones, más grandes más pequeños, con millones de formas. Hay algunos que te marcan sólo el contorno y otros que también hacen marcas sobre la superficie de la galleta y ya queda bonita sólo con hornearla. Hoy en día se encuentran en muchos sitios, en las tiendas especializadas en repostería hay un montón de modelos distintos y si no tenéis cerca de casa una, también venden online, pero como os digo ya se ven en muchos sitios, hasta en los chinos.

Enfriar galletas
Una vez están hechas las galletas, no todas nos caben sobre la rejilla, por lo que yo según voy sacando del horno, voy poniendo las más frías sobre una cestita de mimbre, que como tiene agujeritos siguen enfriándose. Si las ponemos sobre una superficie que apoye toda la galleta sobre ella, no se terminan de enfriar bien y quedan un poco húmedas y blandas.

Conservar las galletas

Una vez ya frías las galletas, lo mejor para conservarlas es en una caja de lata, de las de toda la vida. Así te pueden durar más de 1 mes.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Roscón de Reyes


Ya estamos en fechas navideñas y que mejor que hacer los típicos dulces en casa, seguro que están más ricos que los comprados y si no lo están, a vosotros si os sabrán mejor ya que lo habréis hecho vosotros.

Os dejo una receta sencilla de roscón, no lleva masa madre, no necesita un tipo de amasado especial. La clave de este roscón es dejarlo su tiempo para que suba la masa. Es decir, es fácil de hacer, pero lleva su tiempo, ya que tiene que reposar bastante. Como veis en la foto, sale un señor roscón. También podéis optar por hacer 2 roscones más pequeños en lugar de uno tan grande. A mí me gusta más grande, ya que creo que queda más jugoso.

Ingredientes

  • 2 huevos medianos
  • 50 gr de levadura fresca de panadería (NO VALE LA ROYAL)
  • 1/2 vaso de agua + leche. (1/4 de vaso de leche + 1/4 de vaso de agua).           
  • 50 gr de mantequilla 
  • 4 cucharadas de agua de azahar
  • 150 gr de azúcar
  • 1 y 1/2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/2 naranja en zumo
  • 650 gr de harina de fuerza
  • Ralladura de naranja
  • Un poquito de sal


Decoración

  • 1 huevo batido
  • Almendra laminada o en trocitos
  • Fruta escarchada
  • Azúcar
  • Algún regalito y/o haba envuelto en film transparente
  
Nos ponemos manos a la masa
Mezclamos todos los ingredientes dejando la harina y la levadura para añadirla en último lugar. Tamizamos la harina y la mezclamos con la levadura, para ello vamos deshaciendo con las manos la levadura (la ponemos entre las manos y vamos frotándolas y así veréis que bien se deshace) y la mezclamos con la harina. Amasamos todo muy bien, ya sea a mano o con alguna amasadora que tengamos, hasta que sea una masa uniforme, moldeable y no pegajosa. Si todavía está muy pegajosa, vamos añadiendo más harina de fuerza hasta que que quede uniforme, moldeable y no pegajosa. La cantidad de harina depende de los líquidos y de la calidad de la harina y cuanta proteína tenga vuestra harina, cuanta menos proteína tenga, absorberá menos líquido, por lo que necesitareis más harina. Una vez conseguida, la dejamos que leve en un bol tapado con un paño o un papel transparente durante 2 horas aproximadamente en una habitación que haga calor (ideal ~30ºC) y tenga humedad, para que suba la masa hasta que más o menos doble su volumen. Las 2 horas es estimado, lo importante es que por lo menos doble su volumen. No vale ponerlo encima de un radiador o un foco de calor. Abajo en consejos os dejo un truco por si no tenéis la habitación a esa temperatura.


Forramos la bandeja de horno con papel de horno. Nos untamos las manos con aceite y hacemos la forma del roscón. El regalo que hemos elegido lo envolvemos en papel film transparente y lo colocamos en este momento metiéndolo en el roscón por la parte de abajo, para que no queden señales a simple vista. Lo dejamos reposar 1 hora tapado y en un lugar con calor (unos 30ºC), para que suba la masa otra vez hasta doblar el tamaño.


Batimos el huevo y pintamos el roscón con un pincel blandito (si tenéis de silicona usar ese) con mucho cuidado de no apretar para que no se nos baje la masa, adornamos con almendras y fruta escarchada (yo no la pongo que no me gusta...). También echamos azúcar, pero para que quede apelmazada, hay que humedecerla un poco.


Se mete al horno precalentado a 180ºC y en unos 20-30 minutos o menos debería estar bien dorado y listo. Si en vez de un roscón hacéis dos, en unos 15-20 minutos debería estar. No os paséis de horneado, que os quedará duro!!!


Sacarlo del horno y ponerlo a enfriar sobre una rejilla.


Y luego a comerlo enseguida, que calentito está buenísimo!!! También podéis abrirlo por la mitad y rellenarlo. Si tenéis idea de rellenarlo, en ese momento podéis incorporar la sorpresa.



Algunos apuntes o trucos

Levado: El levado es el que suba la masa con el tiempo por la acción de la levadura. Para ello es necesario un ambiente cálido, entorno a los 22ºC que es a la temperatura que empieza a actuar la levadura. Si no tenemos ese calor en casa, se puede encender el horno, llevarlo como mucho a 30ºC, apagarlo y meter la masa dentro con él cerrado. Así conserváis una buena temperatura. Como también necesitamos humedad, poner a hervir agua en un bol y meterlo dentro del horno también e irá soltando humedad. De esto dependerá mucho que esté esponjoso o que esté más mazacote. No hay que intentar acortar tiempos poniendo el horno a más temperatura, ya que fermentaremos la masa y cuando lo metamos a hornear se nos bajará. Como ya dije, no es difícil, pero necesita su tiempo.

Qué tierno!! El truco para que quede blandito y tierno es dejarle bien los tiempos de levado, dejarle su tiempo para que suba y usar la harina de fuerza. La levadura también es importante, como os decía, es la levadura fresca de panadería que la podéis encontrar en los supermercados en la zona de refrigerados. También podéis usar la levadura seca de panadería, hay que poner es un tercio menos respecto a la fresca. Lo que si os digo es que es más lenta, tendréis que esperar más en los tiempos de levado. La Royal o polvos de hornear no vale.

El agujero del medio. Si veis que corre peligro el agujero del medio de desaparecer, ponerle un aro para emplatar o un molde de galletas redondo o algo redondo que se pueda meter al horno y lo dejáis levar y luego lo horneáis con él puesto. Engrasar lo que pongáis para luego poderlo quitar sin llevarnos medio roscón por delante. También podéis hacer vuestro aro con una bola de papel albar aplastada.

Elaboración en 2 días. Si no tenéis tanto tiempo seguido para hacerlo, podéis hacer la masa hasta el primer levado y una vez que ya haya crecido, lo metemos en la nevera, para cortar el proceso y al día siguiente lo sacamos 1 hora antes de ponernos con el roscón para que vaya cogiendo temperatura y así poder hacer el roscón y dejarlo otra vez levar. También lo puedes dejar tras el segundo levado, es decir, una vez que ya hicimos la forma del roscón y ha levado hasta doblar su tamaño, lo podemos dejar para hornear al día siguiente. Para eso pintarlo con huevo, para que no se reseque la masa y taparlo y meterlo en la nevera. Cuando lo queráis hornear, sacarlo 1 hora antes para que coja temperatura, entonces, meter el regalo y poner la decoración.

Agua de Azahar: El agua de Azahar ya se puede encontrar en muchos sitios como supermercados,con esto de que se ha puesto de moda la repostería ya se venden los ingredientes en más sitios. El agua de Azahar también lo puedes conseguir en herbolarios, tiendas marroquíes e incluso en farmacias. El de las farmacias, aseguraros que es apto para consumo. Antiguamente se usaba para problemas en la piel, dolores de tripa, dolores menstruales, ... Este es más concentrado y dicen que es mejor que el que se encuentra en supermercados, quién ha usado los 2 dicen que no hay comparación. A mi me gusta mucho el que compro en la farmacia, que aunque es más caro, es el que compro.  


Conservación: El roscón hay que comerlo el día que se hace o al día siguiente, ya que luego empezará a endurecerse. Yo lo que hago, si no lo llevo a algún sitio para que se coma entero, es partirlo en porciones y congelarlo y así os puede durar 2 meses.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Nubes caseras

El otro día estuve en un curso para hacer nubes de azúcar en La Muffinería y por supuesto luego hice la receta en casa, al final cambié alguna cosa y os dejo la receta como al final más me ha gustado a mí. Espero que os gusten, a mi me han encantado y me parece que quedan riquísimas y están blanditas y dan ganas de comérselas todas.

Lo original también es que podéis hacer nubes del sabor que quieras (chocolate, fresa, vainilla, naranja, coco, cereza,…), basta con usar la gelatina del sabor que prefiráis o echar luego aroma o esencia del sabor que las queráis hacer. También las podéis poner del color que os apetezca con colorantes alimenticios.

No es una receta de las que se pueden decir muy sencilla de hacer, pero con un poco de maña os saldrán genial y si sois dos personas para hacerlas, mejor que mejor y seguro que más entretenido.

Os dejo la receta:

Ingredientes

  • 7 cucharaditas (tsp) de gelatina neutra o del sabor que queráis dar a las nubes.
  • 120 ml o gr de agua fría
  • 150 gr de azúcar
  • 150 gr de sirope de maíz (Karo)
  • 50 ml o gr de agua fría
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharaditas del extracto del sabor que queráis
  • 1 pizca de colorante del color que queréis dar a las nubes
  • 3 cucharadas (tbsp) de harina de maíz fina (Maicena)
  • 3 cucharadas (tbsp) de azúcar glass





Nos ponemos manos a la masa

Lo primero que hacemos es disolver en un bol las 7 cucharaditas (tsp) de gelatina en 120 ml de agua fría (nunca caliente). Aquí podéis usar una gelatina neutra y luego darle sabor con esencias o aromas o echar una gelatina de sabor. Depende de que sabor sea, puede que luego necesite añadirle un poco más de sabor con esencia o aroma. Yo en esta vez usé gelatina con sabor a batido de fresa (uuummmm…..).


En un vaso de batidora echamos 75 gr de sirope de maíz (Karo) y reservamos, ya que luego batiremos con la gelatina y el almíbar que vamos a preparar. Pero eso más tarde.

Ahora en un cazo vamos hacemos un almíbar, para eso echamos los otros 75 gr del sirope de maíz (Karo), 50 ml o gr de agua (da igual en media o peso ya que es lo mismo para el caso del agua), una pizca de sal (lo que coges entre 3 dedos) y los 150 gr de azúcar. Lo ponemos a calentar y tenemos que hacerlo llegar a 115ºC  y mantenerlo uno o dos minutos a esta temperatura. Para ello usamos un termómetro para azúcar o uno de asados, que lo hay muy económicos, por 4 o 5€ podéis conseguir uno. Para ello vamos moviéndolo de vez en cuando a fuego alto hasta llegar a los 90ºC  y una vez ahí, lo ponemos a fuego medio y vamos removiendo de manera más continuada para que así no suba muy rápido la temperatura. Así cuando lleguemos a los 115ºC bajamos el fuego y lo seguimos moviendo durante 1 o 2 minutos para que se haga bien el sirope. Si nos pasamos de temperatura, en vez de hacer sirope, se nos convertirá en caramelo!!! Así que cuidado y si hay niños cerca, cuidado que el almíbar quema mucho!!!


Ahora si alguien nos está ayudando o sino nosotros mismos, metemos el bol con la gelatina 30 segundos al microondas, ya que seguramente se nos ha empezado a solidificar, para volverlo hacer líquido.

Ahora ponemos a funcionar la batidora de varillas a velocidad baja y echamos el bol de la gelatina y el almíbar y batimos a velocidad media durante 5 minutos y luego durante otros 5 minutos a velocidad media-alta. Hasta que veamos que empieza a montarse un poco, a subirse por las varillas. Ahora es el momento de echar el colorante del color que queramos y el aroma o esencia, tanto con el colorante como con el sabor, echar un poco y mezclar y probar, ya que cada uno tiene una potencia de color y de sabor distinta, así que echar, meter el dedo, probar, y si es necesario echar más y a seguir metiendo el dedo y probando!!!!


Mientras se bate la masa, debemos ir engrasando moldes, lo mejor hacerlo con mantequilla, para que luego las podamos desmoldar sin problemas y que no se nos queden pegadas.

Una vez está a nuestro gusto de sabor y de color, la tenemos que echar la masa en una manga pastelera (si no tenemos, vale con una bolsa de esas de congelar y le cortamos una de las puntas para ir echando por ahí la masa).


Ahora lo vamos echando en moldes con la forma que queráis o directamente hacer formas sobre un papel de horno o silicona. Hay que ir rellenando los moldes rápidamente, ya que se va a ir endureciendo la masa.


Una vez terminado debemos dejarlos como mínimo durante unas 5 o 6 horas a temperatura ambiente. En una bolsita de las de congelar echamos el azúcar glass y la maicena y lo mezclamos. Desmoldamos las nubes y vemos que sin un poco pegajosas, por eso debemos bañarlas en la mezcla de azúcar y maicena, así que las echamos poco a poco en la bolsa, la cerramos movemos bien, las sacamos y listas para comer!!!



Algunos apuntes o trucos:

Karo: es un sirope de maíz (glucosa líquida), lo podéis encontrar en tiendas de repostería o en aquellas que venden productos americanos. Lo podéis encontrar trasparente o negro. Para las nubes hay que usar el transparente, ya que sino nos puede salir un poco raras de color!!

Colorantes: Vale cualquier tipo de colorante alimenticio, el mejor será en polvo, que con muy poquito tiñe un montón y se mezcla muy bien en este tipo de masa, pero también vale el líquido y el de gel. Si echáis el de gel, puede que con la batidora no se mezcle muy bien y os queden zonas más claras y otras más oscuras, puede quedar gracioso así, pero si queréis que quede de un color homogéneo, mezclar luego a mano un poco con una espátula.

Aromas y esencias: Vale cualquiera de las dos. Las esencias son más concentradas que los aromas. Como regla general se puede decir que 3 gotas de esencia equivale a 1 cucharadita de aroma, pero puede variar con cada sabor y marca, por lo que lo mejor es ir probándolo.

Batidora: Como veis en mis recetas, uso una batidora de esas que el bol va girando solo y es muy cómoda. En cualquier sitio podeos ver batidoras de este tipo que son increíbles, preciosas y debe quedar todo genial y que cuestan una pasta, pero yo estoy muy contenta con la mía que es del lidl y me costó unos 20€ o 25€, no me acuerdo ya que la tengo desde hace unos cuantos años y va fenomenal y aguanta bien, ya que la he dado bastante uso!! Así que si os animáis con las rectas, yo os la aconsejo, seguro que si buscáis, también hay de este tipo de otras marcas también económicas. Aunque si os animáis y os compráis una de las súper profesionales os quedará también genial las recetas.


Mangas pasteleras
Para llenar la manga os recomiendo que la pongáis en un vaso o en algún recipiente que se mantenga sola y podáis rellenarla cómodamente. Las mangas ya las tenéis en cualquier sitio, en los supers, chinos o tiendas de repostería.


Conservación: Duran blanditas y frescas unos 10 días perfectamente. Os recomiendo que las desmoldéis cuando las vayáis a comer, ya que por la humedad de la nube con el tiempo irá desapareciendo el azúcar y maicena.

Cucharadas, cucharaditas,…¡Qué lio!

En España hablamos de cucharadas y cucharaditas alegremente y cada uno en casa vemos que la cuchara de sopa tiene  un tamaño diferente, por no hablar de las de postre! Eso en muchas recetas americanas que veréis lo tienen mejor montado y hablar de teaspoon (tsp), que sería nuestra cucharita de postre y tablespoon (tbsp), que sería nuestra cuchara de sopa. Ellos realmente tienen cucharas que venden con el tamaño exacto, la verdad es que ya se ven en bastantes sitios por España, por lo que si buscáis un poco seguro que las encontráis y si no en alguna tienda dedicada a temas de repostería las tienen seguro y también en las tiendas de chinos grandes.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Tarta de tres chocolates o Tarta de cerditos


El otro día fue el cumpleaños de mi marido y siempre le hago la misma tarta, la tarta de zanahoria, que os tengo que traer al blog, y que está riquísima, pero este año dije, este año toca tarta nueva!!!

Así que decidí hacer la clásica tarta de 3 chocolates que es muy fácil de hacer y está muy rica con una decoración especial.

Os dejo la receta:

Ingredientes

  • Tres cuartos de tubo de galletas tipo digestive
  • 80 gr de mantequilla
  • 150 gr de chocolate negro
  • 150 gr de chocolate con leche
  • 150 gr de chocolate blanco
  • 750 ml de nata para montar (35% m.g.)
  • 750 ml de leche entera
  • 3 sobres de cuajada


Para decorar
  • 100 gr de chocolate de cobertura
  • 100 ml de nata para montar (35% m.g.)
  • 1 nuez de mantequilla
  • 1 paquete de barquillos
  • 1 cinta


Nos ponemos manos a la obra

Para esta receta es muy importante tener un molde desmontable. Para que fuera más fácil de desmontar es mejor forrar la parte de debajo del molde con papel de horno.

Lo primero que vamos hacer es la base de galleta a la tarta, para ello trituramos las galletas, la forma más fácil es con el accesorio picador de la batidora o sino podéis meterlas en una bolsa y pasar el rodillo por encima hasta hacerlas polvito, que queden como arena.

Derretir la mantequilla en el microondas y mezclar todo en un bol y luego ponerlo en el molde cubriendo todo el fondo de manera uniforme y apretando bien hasta que quede compacto. Lo metemos en la nevera para que se vaya endureciendo al enfriar la mantequilla. Mientras enfría nos ponemos con la primera capa de la tarta.


La primera capa va a ser de chocolate negro, la segunda de chocolate con leche y la tercera de chocolate blanco.

Nos ponemos con la primera, para ello echamos en un cazo 250 ml de leche, 250 ml de nata, 150 g de chocolate negro y 1 sobre de cuajada. Y lo calentamos mezclándolo todo bien para que no queden grumos y hasta que casi hierva. 


Echamos la mezcla en el molde, sobre la base de galletas y dejamos enfriar un poco antes de hacer la siguiente capa, unos 5 o 10 minutos, el tiempo justo para fregar el cazo y la cuchara que hemos usado.

Ahora nos ponemos con la segunda capa, para ello hacemos lo mismo que en la primera capa, pero esta vez con el chocolate con leche.


Para verter la segunda capa, nos tenemos que asegurar que haya cuajado un poco la capa anterior para que no se mezclen las capas. Si ya tiene una capa seca ahora nos toca echar la segunda capa, en vez de echarla directamente, la vertemos sobre una cuchara para que el chorro no caiga haciendo un agujero sobre la primera capa y se mezcle, así cae un poco más esparcida.

Una vez terminada la segunda capa, procedemos con la tercera y última capa con el chocolate blanco de la misma manera.

Ahora la metemos en la nevera hasta el día siguiente.
Cuando ya está fría, la desmoldamos y ya se podría comer. Pero yo le quise dar un toque más especial y la decoré.

Decoración

2 o 3 días antes de hacer la tarta hacer los cerditos, para ello uso fondant rosa. El fondant es una pasta de azúcar que se come, es como la plastilina, por lo que hago los cerditos con fondant. Si os fijáis son muy sencillos de hacer, ya que son bolitas con algún agujerito o corte. Animaos y haced cerditos a vuestro estilo. Una vez hechos, dejar endurecer unos días hasta poner encima de la tarta.


El día que vamos a comer la tarta nos toca ya decorarla. Para ellos hacemos el ganache de chocolate como 1 hora antes de ponernos a decorar para que se enfríe un poco y así espese, ya que si no va a quedar muy líquido para poderlo usar.

Ganache de chocolate

Troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol. Ponemos a calentar la nata y la mantequilla, a fuego medio, en cuanto empiece a hervir la retiramos del fuego y la vamos echando sobre el chocolate, removiendo con cuidado hasta haber añadido toda la nata y derretido completamente el chocolate. Dejamos enfriar a temperatura ambiente. La mantequilla la echamos para que de brillo.

Ahora ya toca completar la tarta. Para ello, desmoldamos la tarta y la cubrimos por los lados y por arriba con el ganache de chocolate. Antes de que se enfríe ponemos los barquillos alrededor de la tarta, haciendo así la cerca del charco donde se van a dar el baño los cerditos. Para que no se caigan cuando la transportamos ponemos una cinta alrededor y hará también que se peguen bien mientras se enfría el ganache.
Ahora echamos bien de ganache por encima, no debe quedar liso, que salgan algunas olas o marcas que se vea que los cerditos han pasado por ahí y que es algo espeso…. 


Colocamos los cerditos, mancharles un poco con chocolate para queda gracioso y ya tenemos lista la tarta!!!! A ver si lográis una foto sin que haya una mano atacando la tarta!!! :)



Algunos apuntes o trucos
  • Si esperáis demasiado tiempo para juntar una capa de chocolate de la tarta con otra, lo que puede pasar es que cuando la cortéis se separen las 3 capas de chocolates. Para ello, rascar con un tenedor la superficie de la capa anterior antes de echar la siguiente, para que así se mantengan juntas. Es complicado saber en qué punto hay que echar la siguiente capa, por lo que es mejor esperar de más y raspar con el tenedor, que las capas resulten todas mezcladas.
  • Si desde que hacéis la tarta hasta que se come pasa mucho tiempo, los barquillos van a quedar blandos y nada crujientes, por lo que se pueden sustituir por kit-kat, mucha gente las hace directamente con kit-kat, pero a mi me gusta más el aspecto que da los barquillos.
  • Una vez que la tengáis en la mesa y la vayáis a cortar, podéis quitar la cinta, y que sino va a ser muy difícil cortarla.